La técnica de recuperación rápida QRP proporciona al paciente una experiencia
quirúrgica lo más corta posible para que vuelva a su vida normal cuanto
antes, ha explicado su creador, José Luis Martín del Yerro.
Los avances en las técnicas quirúrgicas, anestésicas y de fisioterapia han
permitido que las pacientes que se someten a una reconstrucción de mama
puedan recuperarse más rápidamente de la intervención. José Luis Martín
del Yerro, jefe de Cirugía Plástica del Hospital Quirón, de Madrid, ha hablado
de uno de estos progresos en el XI Curso Internacional de Remodelación Mamaria,
celebrado en Madrid y donde se han repasado temas como remodelación por
aumento o anomalías de la mama. En el citado centro se realizan al año 500
intervenciones de cirugía mamaria.
El método desarrollado por el especialista de Quirón, denominado Quick Recovery
Procedure (QRP según sus siglas inglesas), consta de tres fases. En la fase
preoperatoria, llevada a cabo por fisioterapeutas del equipo antes de operar
a la paciente, se le practican una serie de tratamientos para preparar la
piel, los tejidos profundos y la musculatura que va a ser manipulada durante
la intervención. En la segunda fase, la operatoria, se procura una acogida
agradable a la paciente tanto en la habitación como en el quirófano y en
la reanimación. La intervención se realiza con un tipo de anestesia muy
controlada llamada anestesia intravenosa total, muy ajustada para permitir
un despertar rápido y monitorizado con el índice biespectral. "Utilizamos
un tipo de bisturí eléctrico con unos terminales muy precisos. Con él podemos
aplicar potencias de coagulación muy bajas que prácticamente no lesionan
los tejidos adyacentes y permiten una recuperación de la zona operada rápida
y correcta".
En el último periodo, el postoperatorio, se extreman los cuidados de analgesia
de modo que la paciente prácticamente no experimenta ningún dolor. De hecho,
"las mujeres que operamos pueden conducir a los dos días de la operación".
Respecto a las complicaciones a largo plazo de las operaciones de remodelación
mamaria, Martín del Yerro, que recientemente ha desarrollado un algoritmo
que ofrece al clínico una guía para elegir el implante más adecuado y conseguir
una forma más natural de la mama, ha indicado que son dos: "La contractura
capsular y la rotura de los implantes de gel líquido. La primera se presenta
como una respuesta del organismo a las prótesis. En caso de rotura, el gel
puede migrar a otras partes del cuerpo como la axila".
Tecnología de las prótesis
Sin embargo, la tecnología de las prótesis ha cambiado. La consistencia
del nuevo gel de silicona cohesivo permite que la prótesis tenga forma por
sí misma. "Antes las prótesis también tenían forma, pero ésta era dada
por la bolsa externa, mientras que el interior estaba formado por gel semilíquido.
El uso de prótesis de gel cohesivo da lugar a implantes que tienen una forma
preconformada y que se pueden deformar pero luego recuperan la estructura
previa. El gel de silicona cohesivo es similar a una gominola e incluso
en caso de rotura de la prótesis no se derrama ni se dispersa por el organismo".
El curso, al que han asistido alrededor de 110 cirujanos, de los cuales
87 son extranjeros, ha contado con la participación de Thomas Biggs, ex
presidente de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica y Estética,
que puso el primer implante mamario.